lunes, 11 de enero de 2016

EDUARDO GALEANO- ( El pánico macho )

En la noche más antigua yacían juntos, por primera vez, la mujer y el hombre. Entonces él escuchó un ruidito amenazante en el cuerpo de ella, un crujidero de dientes entre sus piernas, y el susto le cortó el abrazo.
Los machos más machos tiemblan todavía, en cualquier lugar del mundo, cuando recuerdan, sin saber que recuerdan aquel peligro de devoración. Y se preguntan, sin saber qué preguntan. ¿Será  que la mujer sigue siendo una puerta de entrada que no  tiene salida? ¿Será que en ella queda quien  en ella entra?

viernes, 8 de enero de 2016

EDUARDO GALEANO (Espejos) Familia china.

En la antigüedad de los tiempos Shun, el avisco, reinó en China Y Ho Yi, el mijo, fue su ministro de agricultura.
Los dos habían tenido ciertas dificultades en su vida infantil.
Desde que nació, Shun no resultó nada simpático a su papá ni a su hermano mayor, y ellos prendieron fuego a su casa, con él adentro, pero el bebé no siquiera se chumascó. Y lo metieron en un pozo y le echaron tierra encima, hasta taparlo del todo, pero el bebé ni siquiera se enteró.
También su ministro, Oh Yi, había sobrevivido a los mismos familiares. Su mamá convencida de que ese recién nacido iba a darle mala suerte, lo abandonó en pleno campo, para que lo matara el hambre. Y como el hambre no lo mató, lo arrojó al bosque para que lo comieran los tigres . Y como a los tigres no les interesó, lo tiró a la nieve, para que el frío acabara con él. Y unos días después lo encontró, de buen humor y un poquito acalorado.

Seda que fue baba-   LEI ZU, la reina de Huangdi, fundó el arte chino de la seda.
Según cuentan los cuentacuentos de la memoria Lei Zu crió el primer gusano. Le dio de comer hojas de morera blanca, y al poco tiempo los hilos de baba del gusano fueron tejiendo un capullo que envolvió su cuerpo. Entonces los dedos de Lei Zu desenrollaron ese hilo kilométrico, poquito a poco, de la más delicada manera. Y así el capullo, que iba a ser mariposa fue seda.
La sedas se convirtió en gasas transparentes, muselinas, tules y tafetanes, y vistió a las damas y a los señores con espesos terciopelos y brocados suntuosos, bordados de perlas.
Fuera del reino, la seda era un lujo prohibido. Sus rutas atravesaban montañas de nieve, desiertos de fuego y mares poblados de sirenas y piratas.

martes, 5 de enero de 2016

Julie de Chaverny.

Julie de Chaverny se había casado hacia unos seis años y desde hacia aproximadamente cinco años y seis meses era consciente no solo de la imposibilidad de amar a su marido, sino también de la dificultad de sentir por él alguna estima.
Chaverny no era un hombre grosero, tampoco un bruto ni un necio, pero había algo en él de todo esto, Julie recordaba que antes su marido le parecía un hombre amable y cortés, pero ahora lo aborrecía. Le resultaba repulsivo. Su manera de comer, de tomar café, de hablar, le  crispaba los nervios. Sólo se veían y hablaban en la mesa, porque almorzaban juntos varias veces por semana, lo suficiente para ir aumentando la adversión de Julie.
Chaverny era un hombre bastante bien parecido, quizá un poco grueso para su edad, de tez fresca, sanguíneo y refractario por temperamento a esas vagas inquietudes que atormentan con frecuencia a las personas con imaginación. Creía que su mujer sentía por él una  dulce amistad ( era lo suficiente inteligente para no creerse amado como el primer día de su matrimonio), y esta seguridad no le producía ni dolor ni placer ya que también se hubiera acomodado a lo contrario. Durante años sirvió en un regimiento de caballería, pero cuando heredó una considerable fortuna abandonó la vida del cuartel, presentó la dimisión y se casó. Resulta difícil explicar como llegaron a casarse estas dos personas que no tenían nada en común. Por un lado, abuelos y personajes oficiosos que, como Frosina, casarían a la república de Venecia con el gran turco, se movieron para arreglar  un matrimonio de interés y, por el otro, como Chaverny  pertenecía a una buena familia, entonces no estaba demasiado gordo, era de carácter alegre y era un buen chico, en toda la aceptación de la palabra. Julie lo recibió con gusto en casa de su madre. La hacia reír contándole anécdotas del regimiento. Le resultaba simpático porque bailaba con ella.

Charles Dickens – (Canción de Navidad)

 No esté disgustado tío – dijo el sobrino.
¿De qué otra forma puedo estar? –repuso el tío- cuando vivo en un mundo de tontos  como este ? ¡Feliz Navidad! ¡Al diablo con la Navidad!  ¿Qué es la Navidad sino el momento de pagar facturas sin tener dinero, de descubrirse un año más viejo y ni una hora más rico, de cuadrar los libros y hallar cada asiento, durante los doce meses, cargado en contra de uno? Si pudiese obrar según mi voluntad- añadió, indignado- hornearía en su propio budín a  todo idiota que fuera con el “ feliz Navidad” en la boca y lo enterraría con una estaca de acebo clavada en el corazón.! Desde luego que si ¡ ¡ Tio ¡, imploró el sobrino. ¡ Sobrino ¡ respondió el tío sombríamente- Celebra la Navidad a su manera y déjame celebrarla a la mía. ¡ Celebrarla. Respondió el sobrino de Serooge. Pero si usted no la celebra.- Déjame en paz entonces-dijo Serooge- ¡ Y buen provecho te haga. ¡El mismo que hasta ahora! Hay muchas cosas de las que podría haber sacado provecho, pero de las que sin duda no me he beneficiado. Replicó el sobrino-, la Navidad entre ellas.
Pero cuando han llegado, siempre he pensado en las Navidades ( aparte de la veneración debida a su origen y nombre sagrados, si algo relativo a ellas puede considerarse  aparte de este hecho) como en una buena época, una época bondadosa, misericordiosa, caritativa, agradable; la única época a lo largo de todo el año en que hombres y mujeres parecen consentir en abrir sus cerrados corazones con toda libertad y pensar en los mas desafortunados como compañeros de viaje a la tumba y no como otra raza con un destino distinto. Y en consecuencia tío, aunque nunca haya dejado en mi bolsillo ni una pizca de oro o plata, creo que me es provechosa y lo seguirá siendo, así que digo; ¡benditas sea!

Eckhart Tolle – Autor del Poder del ahora- (todos los seres vivos somos uno)

Equiparar el “ Yo” con el cuerpo físico percibido con los sentidos del cuerpo destinando a hacerse viejo, marchitarse y morir, siempre conduce a sufrimientos más tarde o más temprano. Abstenerse de identificarse con el cuerpo no significa que haya que descuidarlo, despreciarlo o dejar de ocuparse de él. Si es fuerte bello y vigoroso, puedes disfrutar y apreciar esos atributos…mientras duren. También se puede mejorar la condición del cuerpo mediante una buena alimentación y ejercicio. Si no identificas el cuerpo con lo  que eres, cuando se pierda la belleza, disminuya el vigor o el cuerpo quede incapacitado, esto no afectará en modo alguno a su sentido de lo que vales ni a tu identidad, De hecho cuando el cuerpo empieza a debilitarse, la dimensión sin forma, la luz de la conciencia, puede brillar con más facilidad a través de la forma que se va desvaneciendo.

El ego surge cuando tu sentido del ser, de Yo soy, que es conciencia sin forma, se confunde con la forma. Esta es la consecuencia de la identificación. Es el olvido del ser, el error primordial, la ilusión de separación absoluta que convierte la realidad en una pesadilla.
El ego es siempre identificación con la forma, buscarte a ti mismo y de ese modo perderte en alguna forma. Las formas no son solo objetos materiales y cuerpos  físicos. Más fundamentales que las formas externas- cosas y cuerpos- son la forma de pensamiento que surgen constantemente en el campo de la conciencia.

Eres un ser humano ¿ Que significa eso? El dominio de la vida no es cuestión de control, sino de encontrar un equilibrio entre lo humano y el ser-madre, padre, marido, esposa, joven, viejo los papeles que desempeñas, las funciones que cumples, cuanto haces…,todo eso pertenece a la dimensión humana.


KHALIL GIBRAN (Espejos del Alma)

Ningún poema escrito por poetas de la antigüedad está más cerca de mis creencias e inclinaciones espirituales que aquel de Avicena titulado compendio del alma.
En este poema el anciano sabio representa a  los más grandes anhelos engendrados por la aspiración y el saber humano. Y el más profundo manantial de la imaginación creado por el pensamiento humano  estos interrogantes son los primeros en la búsqueda del hombre, y estas teorías el resultado de profundos pensamientos y prolongadas meditaciones. Por lo tanto, su poema brinda la clara evidencia de que el conocimiento es la vida de la mente y de que las experiencias practicas conducen a las conclusiones intelectuales, a los sentimientos espirituales, y a Dios.
Esto confirma a Avicena como el genio no solo en su siglo hace que su poema- Compendio del alma sea  el más sublime compuesto sobre su glorioso tema.


BENITO PEREZ GALDOS

 - ¡Como me gusta ese hombre!  No sé que daría porque se atreviera… no sé quien es, y pienso en él noche y día. ¿ Que es esto?  Estoy yo loca ¿ Significa esto la desesperación de la prisionera que descubre un agujero por donde escaparse? Yo no sé lo que es esto; solo sé que  necesito que me hable aunque sea por telégrafo, como los sordomudos, o que me escriba- No me espanta la idea de escribirle yo, o de decirle que si antes de que él me pregunte… ¡ Qué desvarío!  Pero ¿quien será? Podría ser un pillo; un … No, bien se ve que es una persona que no se parece a las demás personas. Es solo único… bien claro está. No hay otro. ¡ Y encontrar yo el único, y ver que este único tiene más miedo que yo y no se atreve a decirme que soy su única! No,no, yo le hablo… me acerco, le pregunto que hora es, cualquier cosa…, o le digo, como los hospicianos, que me haga el favor de una cerillita…! Vaya un disparate! ¡Qué pensaría de mí! Tendríame por una mujer casquivana. No, él es el que debe romper…
A la tarde siguiente, ya casi de noche, viniendo señorita y criada en el tranvía .! descubierto. Le vieron subir en la glorieta, pero como había tanta gente tuvo que quedarse en pié en la plataforma delantera, Tristana sentía tal sofocación en  su pecho que a rato erale forzoso ponerse en pié para respirar.